En el tiempo de la Rosa No Envejece el Jardinero
A rose, within its time, has never seen a gardener grow old

2019. Exposición Laboratorio Arte Alameda. Curador: José Luis Barrios
2019. Exhibition at Laboratorio Arte Alameda. Curator: José Luis Barrios

Departing from a baroque rhetorical trope, the rose as an allegory of time, this anthological exhibition by Emilio Chapela Pérez is an aesthetic exploration on the different measures of time: from the forces and powers of geological time, through the formalizations of human and terrestrial time to the models with which contemporary science measures it. The exhibition presents works created specifically for the Laboratorio Arte Alameda and explores the poetical records of these various scales.

A partir de un tropo retórico propio del barroco, la rosa como alegoría del tiempo, esta exposición antológica de Emilio Chapela Pérez, es una reflexión estética sobre las distintas medidas del tiempo. Desde las fuerzas y las potencias del tiempo geológico, pasando por las formalizaciones del tiempo humano y terrestre hasta llegar a los modelos con los que la ciencia contemporánea mide el tiempo astronómico. La muestra presenta obras creadas específicamente para el Laboratorio Arte Alameda y explora el registro poético de estas escalas.

Aquí en el polo no hay cómo saber la hora. 2019
Hierro latonado, madera de encino, cuerda, focos incandescentes, cableado, Mini Mac y dimmer DMX


La instalación lumínica evidencia las convenciones por medio las cuales entendemos los movimientos de rotación y translación de la tierra, como es el caso de las horas del día. Su escultura central hace referencia al polo sur, en donde todas las líneas de husos horarios convergen y nuestros modelos del tiempo colapsan. Está compuesta por doce arcos de circunferencia que proyectan vectores que corresponden con las longitudes y las zonas horarias del planeta. Como consecuencia, en el polo todas las horas son posibles al mismo tiempo, o ninguna lo es.

En referencia a la cosmología de Nicolás Copérnico en el siglo XVI, la obra está iluminada por una parábola de focos que se prenden secuencialmente para simular el paso del sol por la bóveda celeste, como si el sol fuera el que se mueve y no la tierra, como lo comprobó Galileo tiempo después.

Creado con ayuda de Lorenzo Álvarez Arquitectos, Panik y Fragments and forms.



Intervención sonora en diálogo con la obra Aquí en el polo no hay cómo saber la hora a cargo del NO CORO.

Choral Intervention in dialogue to the work Aquí en el polo no hay cómo saber la hora by NO CORO.

Music: Nukapianguaq. Stephen Hatfield
Director: Elisa Schmelkes
Solist: Maya Flores
Artwork: Emilio Chapela